Música hifi: el sonido nómada
· Michel Aguilera

En este artículo vamos a hablar de música, ¡pero de música con un sonido de altísima calidad! Algunos se conforman con escuchar música; otros la saborean. Olvida lo que creías saber y descubre el mundo de la música Hi-Res. En efecto, según el equipo que tengamos, nuestra percepción auditiva puede variar. Aquí tienes un pequeño resumen de cómo disfrutar del sonido hifi en cualquier circunstancia.
Sonido… ¡en todas partes!

En artículos anteriores tuvimos ocasión de hablar de algunos dispositivos, como auriculares de buena calidad o equipos fuera de lo común. Esta vez vamos a navegar por el terreno de los audiófilos expertos. En efecto, aunque algunos oídos pueden darse por satisfechos con canciones en calidad MP3 (lo que corresponde en gran medida a lo que ofrecen Apple Music, Spotify o Deezer), vamos a detenernos en soluciones que permiten escuchar música en formatos específicos, para disfrutar de un sonido mucho más rico. Es lo que se llama sonido de alta resolución. ¿Qué es? Si tuviéramos que hacer una analogía, el sonido Hi-Res sería comparable al 4K en el mundo de la imagen (el MP3 sería la calidad más baja en el terreno del vídeo). Para disfrutar de una buena reproducción de un sonido en Hi-Res, no se puede utilizar un equipo básico.

Un amplificador hifi de la firma McIntosh, que utiliza un sistema de válvulas.
Primero tendremos que establecer el contexto de escucha (altavoces y amplificadores adecuados) o de escucha privada (auriculares y sistemas de reproducción específicos). Además, las fuentes de audio deben estar grabadas en Hi-Res, o incluso en una calidad superior.
Para hacerse una idea de cómo funcionan las curvas de audio según su calidad de grabación, aquí tienes una ilustración:

Es cierto que algunos servicios de streaming ofrecen la llamada calidad de audio CD, pero sigue estando por debajo de la calidad Hi-Res, como se ilustra arriba. Entre los que ofrecen escucha en streaming con calidad Hi-Res, podemos citar Qobuz.

Mediante suscripción, puedes acceder a un catálogo de más de 40 millones de títulos, la mayoría en calidad Hi-Res. Se puede usar en PC, Mac o en las plataformas móviles habituales.

También está Tidal, que ofrece el mismo principio de suscripción para la escucha en Hi-Res, con algunas ventajas adicionales. Por supuesto, estos servicios te ofrecen un sonido de la calidad adecuada.
También es posible montarse un entorno de streaming propio, dedicado a la hifi. Un ejemplo se basa en la solución Roon Labs.

El sistema permite transmitir en streaming el sonido, pero también los subtítulos de tu música. Puede apoyarse en tus servicios en línea o en tus medios locales y concentrarlo todo como un Hub principal para tu escucha personalizada. Puedes instalar Roon Core (el punto de gestión) en varios tipos de dispositivos (PC, ¡o incluso tener un Endpoint en una RaspBerry Pi!). También puedes adquirir su solución Nucleus como servidor Core de Roon:
Y este es un ejemplo de punto de escucha (Endpoint) basado en una RaspBerry Pi, un DAC Fiio y unos (muy) buenos auriculares Focal:

Pero ¿cómo obtener la reproducción que cabe esperar de este tipo de grabaciones? La mayoría de los sistemas integrados en los ordenadores o en nuestros smartphones no pueden encargarse correctamente de la reproducción (o solo en muy pocas marcas). Se puede optar por un reproductor portátil Hi-Res, como por ejemplo el HiBy R6 Pro:

O también el Fiio M15, buque insignia chino en el ámbito del audio Hi-Res:

¿Te gustaría utilizar tus smartphones u ordenadores? Es posible, pero añadiendo un equipo de reproducción adecuado, que sustituirá la tarjeta de sonido que tienes por un dispositivo capaz de permitirte escuchar con la calidad adecuada. Para un uso nómada existe, por ejemplo, el Fiio Q1 Mark II:

Gran ventaja: permite conectarse a tus equipos móviles (tabletas, smartphones o portátiles) y ofrecerte una auténtica reproducción de audio de calidad superior.
Como puedes comprobar, el aparato es muy pequeño y puede transportarse fácilmente con tu smartphone. Ahora queda un accesorio indispensable para una escucha digna de ese nombre: unos auriculares hifi. Aunque he utilizado este DAC con unos auriculares de bastante buena calidad (los Zik 3 de Parrot), no se pueden incluir en la categoría de auriculares hifi. Y cuidado: ¡no todos los auriculares son iguales ni ofrecen la reproducción de audio de la misma manera! Hay que separar los auriculares hifi en 2 categorías: los auriculares abiertos y los auriculares cerrados.

La primera diferencia es visual, como puedes observar en la imagen de arriba: los auriculares abiertos tienen en cada copa una rejilla que deja pasar el sonido, mientras que los cerrados no la tienen. ¿Qué consecuencia tendrá en el sonido? Los auriculares abiertos te darán una mejor «imagen estéreo ». Es decir, al usarlos podrás «oír» más fácilmente la posición de los distintos instrumentos en el espacio. En cambio, una parte del sonido se «escapará» hacia el exterior de los auriculares, y los sonidos exteriores serán audibles (una persona en otra habitación, un coche que pasa…). Por el contrario, en los auriculares cerrados hay muy poca fuga de sonido y mucho más aislamiento respecto a los ruidos exteriores. Esto te permitirá permanecer inmerso/a en el sonido, a menudo con unos graves más marcados como «extra» (apreciable o no). Este tipo de escucha dependerá también del tipo de música que te guste escuchar.
Los audiófilos recomiendan con bastante frecuencia utilizar auriculares abiertos para una escucha lo más rica posible en términos de reproducción “original” del sonido. Aquí tienes algunas referencias de auriculares para audiófilos (¡atención, los presupuestos pueden variar mucho!):
Focal Uno de los grandes nombres de los auriculares hifi (los precios pueden variar entre 200 CHF… y más de 4000 CHF (según sean abiertos o cerrados)

Sennheiser, muy conocida por tener una de las gamas de sistemas de audio más amplias.

Sony también tiene auriculares para la hifi, en particular en la gama MDR o, más concretamente, los Z1R, buque insignia de los auriculares de la marca nipona.

Por último, hablaremos de Meze Audio, que permite acceder a auriculares hifi a precios (todavía) razonables en comparación con sus competidores. Su buque insignia es el Meze Empyrean.

En resumen… ¡hay que escuchar bien!
Del mismo modo que no todo el mundo puede ser audiófilo o melómano para apreciar la diferencia en la escucha (eso requiere hacer una prueba en un auténtico auditorio), sí es posible oír una diferencia cualitativa real cuando se reúnen todas las condiciones (buena fuente, buen equipo, buenas condiciones). Para, a veces, (re)descubrir la música, hay que vivir la experiencia de la calidad Hi-Res: escuchar tu canción preferida en las condiciones llamadas “normales” o cotidianas para ti y repetir la misma experiencia, pero con todo lo necesario en Hi-Res, para notar realmente qué diferencia aporta.