Asus ROG Ally: la consola de juegos portátil que desafía a la competencia
· Michel Aguilera

Por una vez, vamos a hablar de gaming y, más concretamente, de gaming móvil. En la jungla de las consolas Switch y otras soluciones, un producto destaca entre la multitud: la Asus ROG Ally. Un PC en formato consola con mucho bajo el capó. En este artículo vamos a ver qué propone Asus en el terreno de los juegos y cómo su producto se distingue del resto. Descubrimiento y primeras impresiones.
¿Se juega… o qué?
La Asus ROG Ally es una consola de juegos portátil que te permite disfrutar de tus juegos favoritos estés donde estés. Se presenta como una tableta táctil de 7 pulgadas, con pantalla Full HD a 120 Hz y un procesador AMD Ryzen Z1 Extreme (Ryzen Z1 en la versión de entrada). También dispone de 16 GB de memoria RAM, un SSD de 512 GB (256 GB con el Ryzen Z1) y una gráfica AMD Radeon integrada, basada en la arquitectura RDNA 3. Es compatible con Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.2, y dispone de un puerto USB-C combinado con la interfaz ROG XG Mobile (para una tarjeta gráfica externa). Se ofrece con la posibilidad de añadir un dock (opcional) que permite conectarla a una pantalla externa, un teclado y un ratón, así como un mando de juego inalámbrico. También se le puede añadir una tarjeta microSD para aumentar la capacidad de almacenamiento para los juegos.

¿Cuáles son los puntos fuertes de la Asus ROG Ally?
La Asus ROG Ally ofrece numerosas ventajas frente a sus competidores, entre ellas:
- Una potencia de cálculo impresionante, que le permite mover los juegos más recientes en alta resolución y con efectos gráficos avanzados.
- Un sistema de refrigeración eficaz y una batería de 40 Wh, que se recarga por USB-C (cargador de 65 W); la autonomía varía mucho según el juego (unas 2 horas en los títulos más exigentes).
- Una gran versatilidad de uso, que le permite pasar del modo tableta al modo PC en un instante, según tus necesidades y tus ganas.
- Una ergonomía óptima, con una pantalla táctil reactiva, altavoces estéreo de calidad, un mando cómodo y un dock práctico.
Un pequeño vídeo de análisis de la consola Asus ROG Ally:
¿Cuáles son los defectos de la Asus ROG Ally?
La Asus ROG Ally no es perfecta y presenta algunos inconvenientes, como:
- Un precio elevado, que la hace inaccesible para los presupuestos ajustados. Cuesta unos 799 euros, lo que la sitúa en la gama de los portátiles de gama alta.
- Un peso considerable, que la hace menos fácil de transportar que otras consolas portátiles. Pesa 608 gramos, más que una Nintendo Switch o una PlayStation Vita.
- Una compatibilidad limitada, que la hace depender de los juegos disponibles en PC. No puede acceder a los exclusivos de las consolas de sobremesa, como los juegos de Nintendo, Sony o Microsoft.
Sobre este último punto, es posible compensar este aspecto jugando a través de las plataformas de streaming en la nube o instalando emuladores (EmulStation, por ejemplo), no solo para añadir compatibilidad con otras consolas, sino también para hacer retro-gaming, es decir, poder incorporar juegos de consolas más antiguas (incluidas consolas de sobremesa). Uno de los puntos que también recoge el rival más significativo de Asus, la Steam Deck.

Si tuviéramos que comparar estas 2 consolas, la Asus ROG Ally tiene un diseño más elegante y más fino que la Steam Deck, que es más gruesa y más pesada. La Asus ROG Ally pesa 608 gramos, frente a los 669 gramos de la Steam Deck. La Asus ROG Ally también dispone de una pantalla táctil que permite introducir texto (con el teclado virtual de Windows) o controlar el cursor. La Steam Deck, por su parte, tiene botones y joysticks más clásicos, así como trackpads que ofrecen una mayor precisión. La Steam Deck es más adecuada para los jugadores que prefieren un aparato más sencillo, más asequible y más fiel al ecosistema Steam. La Asus ROG Ally es más adecuada para los jugadores que buscan un aparato más elegante, más potente y más versátil. Volviendo al tema de la emulación de otras consolas, la Asus ROG Ally ofrece la ventaja de ser ante todo un PC con un buen chip gráfico integrado. Para quienes no estén familiarizados con la práctica, el retrogaming es la actividad que consiste en jugar a videojuegos publicados en consolas u ordenadores antiguos, a menudo considerados obsoletos o pasados de moda. Es una forma de revisitar títulos que han marcado la historia del videojuego, o de sumergirse en universos retro que tienen un atractivo especial. El retrogaming también puede estar ligado a la nostalgia, al desafío o a la curiosidad. Un pequeño vídeo de la tienda Retrogaming, que explica el concepto:
El principio consiste, por tanto, en instalar en la Asus ROG Ally lo necesario para poder “emular” distintas consolas de juegos y disfrutar así de una experiencia adicional (y como la configuración de hardware acompaña, ¡tanto mejor!)
En resumen… ¿da juego?
No nos vamos a engañar: este producto todavía tiene bastantes problemas de juventud (se calienta con facilidad, la autonomía de la batería es insuficiente) y un entorno Windows 11 que se hace notar (demasiado). Se posiciona como una consola para manitas, en la que hay que meter mano a la parte técnica para sacarle todo el partido (así que no necesariamente para un público no iniciado). Sigue estando menos pulida que la Steam Deck, pero puede competir fácilmente con las demás consolas del mercado, e incluso superarlas en rendimiento.